Literatura
¿Qué es la literatura emergente y los nuevos escenarios?
La literatura emergente se caracteriza por ser impredecible,
intentar una categorización, como veremos, es siempre insuficiente; en
consecuencia, es mejor trabajar con ella solo a partir de sus propiedades
definitorias básicas. Por razones estrictamente metodológicas no consideramos
la literatura emergente electrónica. Los nuevos escenarios son:
- Historieta o cómic.
- Novela gráfica
--TEMAS--
LA HISTORIA O COMIC
Una historieta se compone de:
- Viñetas. Los recuadros en los que tiene lugar la acción (y la ilustración) de la historia, y que sirven para separarla del rest
o del contenido de la página. Entre una viñeta y otra se considera que transcurrió un intervalo de tiempo, que puede ser largo (años) o brevísimo (segundos) a conveniencia del autor. - Ilustraciones. Los dibujos que transmiten al lector lo que ocurre. Estos pueden ser de diversa naturaleza, desde dibujos simples y caricaturescos hasta ilustraciones pseudofotográficas y de enorme realismo.
- Globos de texto. No siempre aparecen en las historietas, pero sirven para englobar los diálogos de los personajes y dejar en claro quién dice qué. También se los conoce como fumetti o bocadillos.
- Íconos y signos propios. Los cómics emplean una simbología propia que constituye su lenguaje para representar movimiento, emociones, etc. Este tipo de signos son convencionales (hay que aprender qué significan) pero constituyen un lenguaje bastante universal. Existe una vertiente nipona (heredera del manga) y otra occidental y más tradicional.
Algunas historietas célebres son:
- Garfield, tira cómica creada por Jim Davis.
- MAUS, célebre novela gráfica en dos tomos de Art Spiegelman.
- Frank, historieta dibujada por Jim Woodring
Una novela gráfica es como un cómic, pero más larga. Combina palabras y dibujos de una manera única para contar una historia
Se caracteriza en su mayoría por tomar temas con una visión
más adulta, ya sea de la vida cotidiana, historia, autobiografía; o incluso la
fantasía, ciencia ficción o los superhéroes, pero con una propuesta narrativa
más cruda.
Cada vez se escribe y se comparte más literatura a través de internet.
Uno de los principales problemas de la literatura en redes es es que muchos autores piensan más en escribir, publicar y difundir su obra que en leer, olvidando que el 90% del trabajo de la escritura es la lectura de buenos libros, especialmente de los clásicos
Además lo que se puede hacer con ellas es comentar obras, intercambiar recomendaciones,
descubrir nuevos títulos y autores, realizar críticas y votaciones, publicitar
un libro cualquiera y, cómo no, hacer amigos.
Consiste en textos digitales tridimensionales, interactivos,
navegables por intermedio de interfaces de realidad virtual o aumentada.
Un ejemplo: ejemplo es el poema "Sombrero", del artista francés Rabelais. Estos dos poetas crearon un poema con una silueta del nombre que lo definía
Es tipo de escritura narrativa breve que busca generar una
impresión inmediata en el lector, apelando a su cultura general, a su
experiencia de vida, a sus lecturas y a su sentido del humor.
Hay minificciones que tienen que ver con el contexto histórico, el universo político, la mitología, los cuentos de hadas, etc. Hay minificciones de denuncia, de crítica, de comedia, etc. Las formas son muy variadas, aunque normalmente tienen en común que presentan un juego o incógnita a partir de la relación entre el título y el texto en sí.
¿Cómo se hace una minificción?
1. Sé breve
El microrrelato es un historia de ficción muy breve, tan breve que apenas necesita unas líneas para ser contada (por norma general tiene entre cinco y doscientas palabras).
2. Navega entre géneros
El microrrelato no es un género narrativo al uso. Tiene también su parte poética, a veces se mezcla con los aforismos, con los haikus… Es una expresión artística muy peculiar que navega a medio camino entre distintos géneros literarios. Por lo tanto, cuando escribas microrrelatos, siéntete libre para experimentar.
3. Condensa
El microrrelato ha de ser capaz de condensar una historia a pesar de no contar con muchas palabras. Esto no quiere decir que tengamos que resumirla. Más bien todo lo contrario: el microrrelato es tan solo la punta del iceberg de una historia mayor. Consiste en sugerir al lector para que sea él quien rellene los huecos, quien imagine todo lo que no contamos.
Tenemos que encontrar el momento clave de la historia que ha de ser mostrado en el microrrelato.
4. Usa las elipsis
El microrrelato, aunque sí tiene una estructura, no cuenta con espacio suficiente para la clásica distribución de presentación-nudo-desenlace. En el microrrelato saltamos directamente dentro de la acción, del acontecimiento. A veces, como decíamos en el párrafo anterior, incluso dentro del clímax. De nuevo: no lo cuentes todo, solo lo estrictamente necesario para crear una imagen en la mente del lector.
5. Precisa
Si en el cuento cada palabra es importante, en el microrrelato mucho más. Cuando tienes que causar sensaciones en el lector con tan solo un puñado de palabras, has de elegirlas bien. Intenta que no sobre ni falte nada, que cada palabra esté donde debe y que se trate de la palabra correcta. Busca sinónimos si hace falta, elige siempre la que evoque aquello que quieres transmitir, vigila la sonoridad del texto… Tendrás que revisarlo unas cuantas veces hasta alcanzar el resultado que persigues, pero al ser una narración tan breve, puedes dedicarle más tiempo.
Tampoco debes usar muchos personajes o lugares, ni contar algo que transcurra en un largo espacio de tiempo. Se trata de lanzar una idea simple al lector, no hay tiempo para desarrollarla, así que usa el menor número de elementos posible.
Por ejemplo, en el siguiente microrrelato atribuido a Ernest Hemingway, los elementos son mínimos, como: “Se venden zapatitos de bebé, nunca usados”.
6. Muestra lo que quieres contar
Es posible que tengas una idea extensa para desarrollar en un microrrelato (por ejemplo, la relación entre dos hermanas con el paso de los años). No lo cuentes en el microrrelato. Muéstralo a través de una escena concreta que tiene lugar entre esas dos hermanas y que transmite, de alguna forma, la idea que persigues.
7. Dale al lector algo en lo que pensar
El microrrelato tiene que dibujar en la mente del lector una escena evocadora, con mucha fuerza, y el final ha de impactarle de manera que su imaginación no se detenga ahí, sino que siga trabajando una vez haya concluido la lectura.
8. Usa un giro final
Una buena forma de dejar ese poso en el lector es a través del giro final, como en el siguiente ejemplo de Stace Budzko, titulado “Por qué yo no uso agenda”: “Escrito en su calendario en el día de la muerte de mi padre, dos palabras: llamar hijo”“.
Este giro también puede funcionar del mismo modo que los chistes, explicando todo lo que hemos leído anteriormente, como en el siguiente microrrelato de B. Mistoda: “No quise continuar con mi investigación sobre el cáncer porque me di cuenta de que, incluso aunque podría haber acabado por perfeccionar la cura, nunca le habrían puesto mi nombre, Eddie Spaghetti”.
Otra solución es dejar un final abierto, una frase que invite a la reflexión o lanzar una pregunta al aire para dar al lector algo en lo que pensar. Por ejemplo, “Una inmortalidad”, de Carlos Almira: “El poeta de moda murió, y levantaron una estatua. Al pie grabaron uno de los epigramas que le valieron la inmortalidad y que ahora provoca la indiferencia o la risa, como la chistera, el corbatín y la barba de chivo del pobre busto. El Infierno no es de fuego ni de hielo, sino de bronce imperecedero”.
9. No te olvides del título
Si cada palabra cuenta, el título no podía ser menos. Es un espacio maravilloso que puedes emplear para aportar luz y nuevos significados sobre el texto. Trabaja también esta parte del microrrelato.
Por ejemplo, fíjate en el siguiente microrrelato de David Joseph: “La añoro más que a las otras”. Es un microrrelato muy simple, que por sí mismo no acaba de evocar tanto como cuando leemos su título, “Poligamia”. Es entonces cuando el texto cobra otro sentido.
10. Atrapa al lector
La estructura perfecta para un microrrelato consiste en lo siguiente: empieza intrigando al lector, lánzalo en medio de una acción o una imagen evocadora que le lleve a seguir leyendo porque quiere saber qué ocurre. Es como un misterio. El lector sigue leyendo y se encuentra, de repente, con un giro o un final sorprendente, algo que arroja luz sobre las palabras anteriores y lo deja noqueado. Finalmente, la última frase lo invita a la reflexión (el poso del que hablábamos antes).
Por ejemplo: este microrrelato de Paz Monserrat Revillo titulado “Herencia”: “Antes de ponerse el pendiente frotó el metal que rodeaba el zafiro con un bastoncito impregnado en líquido para limpiar plata. Cientos de estratos de tiempo levantaron el vuelo dejando la superficie luminosa y desnuda. Se acercó, curiosa, y la joya le devolvió el rostro adolescente de su abuela probándose el pendiente ante un espejo”.
11. Usa referencias conocidas
Si quieres, también puedes usar un pequeño truco para ganar “espacio” en el microrrelato. Si usas personajes famosos, eventos históricos, situaciones literarias conocidas… no tendrás que explicarlas porque el lector ya las conoce.
Para explicar mejor este punto, este es un ejemplo: “Watson contempló desolado la escena del crimen. Sin pistas, sin sospechosos, el único detective capaz de resolver aquel misterio, yacía muerto a sus pies”.
12. Escribe, edita y recorta
No intentes conseguirlo a la primera. El microrrelato es breve, pero requiere mucho trabajo. Escribe primero la historia lo mejor que puedas y luego revisa y recorta hasta que consigas esa pequeña pieza de relojería que es el microrrelato.
Es una narración de extensión muy corta.» Un ejemplo clásico es el microrrelato “El dinosaurio”, de Augusto Monterroso: «Cuando despertó el dinosaurio todavía estaba allí
La RAE define el microrrelato como un relato muy breve, pero podemos añadir que además de por su brevedad se caracteriza por:
- Vocabulario muy preciso.
- Capacidad de generar intensidad suficiente para turbar al lector.
- Ser sintético y sugerir al lector significados. El microrrelato no es un resumen de un cuento. Su interés está en su inmediatez. Solo necesita unas líneas para contar una historia.
- Evitar descripciones abstractas, juicios de valor y convencer al lector de lo que debe de sentir. El objetivo de todo microrrelato es sorprender al lector.
- Evitar que transcurra mucho tiempo entre el inicio y el final de la historia.
- El texto debe sugerir, no contar.
- Lo importante es la idea, que debe quedar siempre oculta o sugerida en el microrrelato. Seleccionar bien los detalles descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
- Precisión en el uso del lenguaje. Seleccionar bien lo que se cuenta y cómo se cuenta. Buscar las palabras justas.
- Contar solo lo esencial.
- Economía de medios: pocos personajes (nunca más de tres), un lugar o dos, un tiempo muy breve.
- El título es importante. No resume la historia, pero sí es parte de ella.
- El principio es importante para ubicar rápidamente al lector, pero lo más importantes es el final, que debe ser sorprendente.
La partida de Franz Kafka
Ordené que trajeran mi caballo del establo. El sirviente no entendió mis órdenes. Así que fui al establo yo mismo, le puse silla a mi caballo y lo monté. A la distancia escuché el sonido de una trompeta y le pregunté al sirviente qué significaba. Él no sabía nada ni escuchó nada. En el portal me detuvo y preguntó:
-¿Adónde va el patrón?
-No lo sé -le dije-, simplemente fuera de aquí, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta.
-¿Así que usted conoce su meta? -preguntó.
-Sí -repliqué-, te lo acabo de decir. Fuera de aquí, esa es mi meta.
Este es un video que te ayudara a entender mejor👇
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